El teatro moderno investigó las posibilidades de representación de la conducta humana. Se sirvió para ello de cuidados procedimientos de composición, que atendían a la relación entre cuerpo y palabra, desde la aspiración a mostrar una imagen del mundo que operara por analogía. El teatro contemporáneo, desde la desconfianza en un modelo de referencia y en una noción del mundo susceptible de ser representada, emprende el camino del análisis, que obliga a descomponer y a reexaminar. El proceso, la tentativa fallida, la renuncia y las posibilidades de la disociación entre el cuerpo y la palabra se convierten en los ámbitos de investigación.
Maria Angelica Madero GomezMelissa Ballesteros Mejía
Teruaki YamaguchiMayra HuertaJhosell Rosell Castro