Araceli Cano-EstradaLeticia Romero-Bautista
INTRODUCCIÓNEl estudio sistemático de los hongos tiene tan sólo 250 años, pero las manifestaciones de este grupo de organismos se conocen desde hace cientos de años (1).Basándose en la diversidad vegetal mundial, reportaron que posiblemente existían entre 1 500 000 a 2 500 000 especies de hongos (2).En México se estimó que pueden haber 200 000 especies, de las cuales, sólo se conocen 7 000 aproximadamente (3).Los indígenas de las comunidades boscosas tienen un gran conocimiento de los hongos comestibles silvestres (HCS) y se han convertido en un recurso muy estimado para ellos.Son recolectados en la temporada de lluvias identificándolos en base a su forma, color o consistencia; sitio donde crecen y época de desarrollo, donde los pobladores han aprendido a clasificarlos por el conocimiento que han heredado de sus antepasados (4).Los nombres tradicionales con los que son referidas las especies por parte de los pobladores, son fundamentales para interpretar sus criterios de clasificación que permite catalogarlos en sistemas jerárquicos de manera muy similar a las occidentales.Los criterios principales de agrupamiento desprenden los nombres populares (5).Un ejemplo de ello, son los hongos del genero Ramaria, a los cuales nombran como escobitas o escobetas, debido la forma ramificada delValor económico,
Adriana Rodríguez BobadillaViridiana Martínez-RíosLizzeth Hernández-CarnallaMaría Daniela Perea-Velez
Humberto Thomé‐OrtizJosé I. Ramírez-Ortega
Ramírez-Ortega, José I.Thomé-Ortiz, Humberto