Este documento aborda la importancia de integrar la inteligencia emocional como eje central en la formación docente. A través de una reflexión profunda, se destacan los retos emocionales que enfrentan los educadores en su práctica cotidiana y cómo el desconocimiento o la falta de gestión emocional puede afectar no solo el bienestar del docente, sino también el ambiente de aprendizaje de sus estudiantes. La autora propone una visión holística de la educación, donde el desarrollo emocional del maestro se convierte en una herramienta poderosa para impactar positivamente el rendimiento académico, la convivencia escolar y el fortalecimiento de vínculos afectivos dentro del aula. Además, se resalta cómo el arte, la literatura y los nuevos medios pueden facilitar este proceso, al ser canales expresivos, terapéuticos e inclusivos. Este texto invita a repensar los procesos de formación docente desde una perspectiva emocional, sensible e innovadora, reconociendo al educador como un ser integral en constante construcción personal y profesional.
Iván Pincay-AguilarGabriela Candelario-SuarezJesús Castro- Guevara
Paola LapoAndrea Carolina Iglesias Cueva