En este capítulo se analiza con agudeza la emoción del asco, sus consideraciones y manifestaciones, así como también su labor como mecanismo de discriminación. La tesis que se sostiene es que el asco es una emoción con una gran carga cultural, por lo cual dicha emoción refleja los prejuicios y estigmas que cada sociedad posee; de tal manera que la repugnancia no surge solamente del sujeto, sino que está relacionada directamente con el imaginario colectivo al que cada individuo pertenece. En tal sentido, se reflexionará en torno al rol público que tiende a cumplir una emoción como el asco o la repugnancia, y se explorará la idea según la cual esta emoción es un medio de denuncia de conductas moralmente censurables.