Las escritoras de narrativa surcoreanas ocupan un lugar importante tanto en la literatura de su país como a nivel internacional. Sus novelas y relatos muestran los efectos en la sociedad, del colonialismo, la guerra, la desigualdad social, la represión política, la brutalidad policial, el peso de las tradiciones y los cambios sociales y económicos producidos en el país desde los años cincuenta. Sobre todo, las historias de sus protagonistas reflejan la situación de las mujeres en una sociedad profundamente patriarcal y los diferentes tipos de violencia que todavía sufren las mujeres en el siglo veintiuno. El cuerpo, físico y mental, es el lugar donde se encarna la violencia, y es también a través de sus cuerpos como las mujeres ejercen diferentes formas de resistencia y rebeldía. Este trabajo realiza un estudio comparativo entre las novelas surcoreanas La Vegetariana (2007) de Han Kang; Por favor, cuida de mamá (2008), de Shin Kyung-Sook, y Kim Ji-young, nacida en 1982 (2016), de Cho Man-Jo, y las siguientes obras de escritoras latinoamericanas: la novela Fruta podrida (2007), de Lina Meruane (Chile); y los relatos Lección de cocina (1971), de la mexicana Rosario Castellanos, El Ovillo (1986) de la paraguaya Renée Ferrer, Nada de carne sobre nosotras y Las cosas que perdimos en el fuego (2016) de la argentina Mariana Enríquez.