Muchos lugares del mundo sufren una terrible situación humanitaria debido a la prolongación o el surgimiento de un conflicto armado, la crisis climática y los desastres provocados por fenómenos meteorológicos, la pandemia de COVID-19, el aumento del hambre y el riesgo de hambruna. Siguen cometiéndose impunemente violaciones del derecho internacional humanitario y los derechos humanos, incluidos ataques contra la población civil, los trabajadores humanitarios y los servicios de salud y educación. Y los desastres son cada vez más frecuentes y devastadores. A mediados de 2022, los desplazamientos causados por los conflictos y la violencia habían alcanzado un récord histórico, ya que había más de 100 millones de personas desplazadas forzosamente, es decir, más del 1 % de la población mundial.