El despido ha ocupado históricamente un papel central en las relaciones laborales. Se trata de una de las instituciones jurídicas que más reformas legales ha protagonizado y a la vez constituye un aspecto sensible y de conflicto permanente. Podemos advertir dos tendencias enfrentadas. De un lado, encontramos la interpretación neoliberal del mismo, que plantea que su existencia impone una situación de rigidez y propugna en sus formulaciones más radicales el despido libre y gratuito. Se sostiene que el abaratamiento del despido incentiva la creación de empleo y se concibe el mismo como un instrumento de política sociolaboral. De otro lado, existe otra interpretación pone de relevancia la función tuitiva del Derecho del Trabajo y se inclina por establecer requisitos tanto formales como de fondo para que las decisiones extintivas puedan reputarse válidas. Se restringe de esta manera la “licencia para despedir”.El análisis sobre la causalización o no del despido y el establecimiento o no de requisitos formales así como, la fijación de costes –indemnizatorios y por salarios de tramitación- constituyen el objeto del presente estudio a la luz de las últimas reformas legales e interpretaciones jurisprudenciales.