Este estudio se propone delimitar tres conceptos utilizados para definir la fantasía creadora: imaginación, imaginario e imaginal. Mientras el primero pertenece a la lengua común y se inscribe en una larga tradición filosófica, los dos últimos han sido acuñados por los filósofos del siglo xx, constituidos en lo que puede llamarse la escuela de "estudios sobre el imaginario". Para explicarlo brevemente, la imaginación designa la fantasía en tanto facultad combinatoria de imágenes preexistentes en la psique. Los filósofos clásicos la han tratado generalmente como la "fuente de todos los errores" y la "loca de la casa". El imaginario es la fantasía en su aspecto creativo y explorador (la "imaginación trascendental" de Kant), tal como la han definido sucesivamente los pensadores románticos, los psicoanalistas y los filósofos contemporáneos (Bachelard, Durand, etc.). El imagina! o "mundus imaginalis" es un concepto forjado por Henry Corbin, a partir del neoplatonismo árabe, para designar las fantasías ontológicas, dotadas de una realidad metafísica. Propongo reutilizar este tercer concepto para definir la imagosfera o la iconosfera constituidas por el mundo mediático y digital contemporáneo.
Ángela Asensio-MartínezRosa Magallón-BotayaJavier Garcı́a-Campayo
Eugenia HouvenaghelInmaculada Real López