En razón de su contexto geodinámico y climático, y de una urbanización a menudo mal controlada, Bolivia, Perú y Ecuador están confrontados a un gran número de riesgos de origen natural y humano. Como lo ha demostrado el sismo de Pisco del 15 de agosto de 2007, estos riesgos se convierten frecuentemente en catástrofes que afectan duramente a la población, a las infraestructuras, a los bienes públicos y privados, a la economía de esos países y, por consiguiente, a las condiciones mismas de su d...
C. AlanizMaría Teresa Bosch Marco