En los debates y tertulias entre profesionales de la ensenanza a menudo nos referimos a los libros de texto o de un modo mas generico a los materiales curriculares como si estos fueran un recurso para la ensenanza en el aula. En aquel tradicional y clasico esquema que aprendimos desde los enfoques tecnocraticos y positivistas para la planificacion del trabajo en el aula, en efecto, definiamos la programacion de la ensenanza identificando los objetivos, los contenidos, las actividades, los recursos y la evaluacion, siendo el libro de texto un elemento obligado del apartado “recursos”. Mi intencion, en este capitulo, es desbordar este restrictivo marco de significado para ofrecer una mirada algo mas compleja sobre el sentido y el uso del libro de texto en las escuelas.
Cibele Elisa Viegas Aldrovandi
Ana Vitória Bonatti PassosElvira Cristina Martins Tassoni