El palacio Lancellotti conserva en una de sus salas uno de los ejemplos más exquisitos de la decoración ilusoria con elementos arquitectónicos. Obra del pintor Agostino Tassi: los autores del artículo exponen el resultado de las investigaciones llevadas a cabo sobre los frescos, apuntando una hipótesis verosímil sobre el proceso de su diseño, y ofreciendo interesantes detalles acerca de los efectos, de visión "dinámica" que el resultado final ofrece.