A la luz de la encíclica Lumen fidei y de la Exhortación Apostólica Evangelii gaudium, cabe presentar de nuevo el Catecismo de la Iglesia Católica en su plena actualidad, como don para la Iglesia y la humanidad, así como instrumento de la unidad de la fe y de su contextualización en la diversidad de las culturas. El presente artículo subraya el papel de referencia esencial que tanto el Catecismo como su Compendio representan respecto a la «sinfonía de la fe», fe que pide ser encarnada en el dinamismo de la vida cristiana, como semilla viva de la renovación eclesial y de la transformación de la sociedad.
José Miguel Hernández Zaragoza