Hablar de los jovenes en Buenos Aires, hoy, suscita una serie de cuestiones que tienen que ver con el sujeto de la frase: la juventud, concepto inquietante, que nos habla de un presunto colectivo, siempre nuevo, siempre cambiante. Tambien nos remite al espacio y al tiempo, a nuestra ciudad en este momento social e historico, este presente contradictorio e incierto, que sirve de contexto y, por tanto, imprime significacion e inteligibilidad a todo cuanto podamos predicar acerca de los jovenes.