RESUMEN Este trabajo analiza críticamente las normativas universitarias venezolanas que obligan a inscribir las investigaciones en Áreas de conocimiento y Líneas de investigación rígidas, evidenciando cómo estas prácticas reproducen la colonialidad del saber y fragmentan la construcción de conocimientos. Se plantea que dicha lógica, heredada de epistemologías eurocéntricas, limita la producción de saberes integradores y situados, alejando a la universidad de su responsabilidad socio-histórica con los pueblos. En el campo de la Salud Colectiva, esta contradicción se hace más evidente, pues mientras la praxis exige enfoques holísticos, participativos y territorializados, las universidades continúan imponiendo marcos normativos que subordinan el conocimiento. A partir de un análisis teórico-crítico sustentado en la perspectiva decolonial, se argumenta que la universidad debe ser comprendida como un campo de lucha donde se disputa no solo el conocimiento, sino también la posibilidad de garantizar la vida digna y el derecho a la salud. El artículo propone avanzar hacia una epistemología situada y liberadora, enraizada en la praxis de la decolonialidad, capaz de integrar saberes diversos y responder a las urgencias históricas y ecosistémicas de Venezuela. Se concluye que inventar y crear saberes desde, en y por los territorios constituye la única vía para superar la dependencia de marcos coloniales y consolidar una universidad comprometida con la justicia social, la transformación civilizatoria y la garantía del derecho a la salud. Palabras clave: Colonialidad del saber; Salud Colectiva; Universidad; Epistemología Otra; Epistemología situada; Epistemología liberadora; Decolonialidad; Colonialidad del poder, Colonialidad del ser; territorialización; Epistemología; Episteme; Venezuela