Esta obra, imprescindible para todos los interesados en Estados Unidos y el entorno global, explora, desde diversos ángulos, en qué medida esa potencia ha experimentado un declive en su influencia global desde el inicio de la posguerra fría hasta nuestros días. El estudio es multidimensional y parte del análisis y prospectiva de algunos de los actores más representativos que conforman el sistema internacional, así como de algunos de los sucesos más relevantes a nivel mundial. El libro también explora, desde diversos ángulos, las implicaciones de este debate para América Latina y México, tradicionales áreas de influencia de Washington. Los distintos trabajos revisan las estrategias emprendidas por los gobiernos de George W. Bush y Barack Obama para mitigar la erosión hegemónica estadounidense, e identifican las formas --no siempre exitosas-- en que la clase política busca preservar para su país el estatus de potencia predominante.