El término «sitios de memoria y conciencia» permite incluir una serie de iniciativas, no necesariamente estatales, que se refieren tanto a lugares donde se produjeron graves violaciones de los derechos humanos como a otros espacios resignificados, vinculados no tanto a lo que allí ocurrió, sino a la experiencia que se aporta en el presente. En este sentido, puede designar un espacio donde tuvo lugar el dolor y el sufrimiento, o un espacio para la expografia y/o la pedagogía de la memoria. La Coalición Internacional de Sitios de Conciencia (ICSC), a su vez, define un sitio de conciencia como un lugar de memoria relacionado con recordar y preservar, conectando el pasado y el presente en términos de derechos humanos (ICSC, 2024).