"El desarrollo como derecho humano", sitúa este concepto como un derecho fundamental, inalienable e interdependiente, cuya esencia radica en la dignidad humana y su función como motor del progreso social. Históricamente, este derecho se encuadra en la Tercera Generación de Derechos Humanos o de solidaridad, surgiendo para proteger no solo al individuo sino a los pueblos en general. Esta generación complementa las dos anteriores: los derechos civiles y políticos (Primera Generación) y los derechos económicos, sociales y culturales (Segunda Generación), estableciendo que no puede haber desarrollo sin conocimiento y sin la plena realización de todos los derecho. A nivel internacional, el derecho al desarrollo fue formalizado por la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo de la ONU en 1986. Esta declaración lo define como un derecho en virtud del cual toda persona y pueblo debe poder participar, contribuir y disfrutar de un desarrollo integral que abarque las esferas económica, social, cultural y política. La Declaración impone responsabilidades a los Estados, obligándolos a formular políticas adecuadas para la distribución equitativa de los beneficios y a cooperar internacionalmente, reconociendo el combate a la pobreza como un elemento central. En el marco legal mexicano, el derecho al desarrollo no está enunciado de forma textual en la Constitución. No obstante, sus principios se encuentran plenamente integrados en las garantías sociales y las facultades del Estado. Artículos como el 3 (educación), el 4 (salud y vivienda) y el 123 (trabajo y seguridad social) aseguran los derechos básicos que son la base del desarrollo. Además, el Artículo 25 establece que es responsabilidad del Estado la rectoría del desarrollo nacional, garantizando que este sea integral y sustentable, consolidando así el compromiso social del marco constitucional.
Carlos Alberto Pedroza Jimenez
Office of the United Nations High Commissioner for Human Rights
Báez Corona, José FranciscoCroda Marini, José Rubén
Jaqueline Jongitud ZamoraMaría Teresa Montalvo Romero