1. Como otros muchos aspectos de la general administracion de las Indias, la correspondiente a la administracion de justicia arrastro vicios que no se logro eliminar durante todo el tiempo de la presencia espanola en estos territorios. En un ambiente favorable para su persistencia, muchos de ellos se resistieron tenazmente a desaparecer hasta el punto de hacerse su presencia consustancial con la administracion de justicia misma. Estos vicios eran de lo mas variado y cada uno de por si constituye un capitulo con entidad propia como para comprometer la total funcion jurisdiccional. Puesto que ya me he referido a ello en otra ocasion con algun detenimiento ', me limitare ahora a enumerarlos sin afan de exhaustividad: menores exigencias en cuanto al nivel tecnico de los elementos en que se centraba la baja aplicacion de la justicia, especialmente corregidores y alcaldes mayores; renuencia a abandonar en America el confusionismo entre actividad de justicia propiamente dicha y tarea de gobierno; complejidad y lentitud del proceso judicial; excesivo margen concedido a la arbitrariedad de los jueces; alto costo economico de los procesos; ignorancia de los naturales de las Indias para penetrar en los entresijos de una administracion de justicia enrevesada y altamente tecnificada; escasez de salarios de los encargados de la justicia en sus diversas funciones; deficiente interes, al menos en la practica, de las autoridades en Indias por las cosas de la justicia, en relacion con la preocupacion que generaban los problemas militares tanto de defensa de los territorios, como de expansion, sobre todo durante el siglo XVIII; ineficacia de los mecanismos de control y exigencia de responsabilidad arbitrados para corregir los excesos de los aplicadores del derecho, etc. El que estos defectos se mantuvieran durante tanto tiempo solo se debe a que o bien nunca existio una verdadera voluntad de hacerlos desaparecer, o bien existiendo esta las posibilidades de lograrlo fueron escasas. Me inclino por esta segunda opcion. Entonces habra que convenir que la calcarea adherencia de tales vicios a la administracion judicial eran practicamente inevitables si se queria mantener el sistema