La guerra también amenaza la recuperación económica mundial tras la pandemia: la inflación, la seguridad alimentaria, la seguridad energética y otras presiones sobre la cadena de suministro son algunos de los muchos retos a los que se enfrentan los responsables políticos de todo el mundo; y ha desencadenado una de las mayores crisis de refugiados en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Sería un gesto decente y civilizado ofrecer educación universitaria gratuita, así como becas de subsistencia, a unos cuantos miles de refugiados y desplazados. Pero, ¿qué tipo de educación gratuita y de calidad podemos ofrecer a ciudadanos de otros países, emigrantes y refugiados, si a menudo no la ofrecemos a todos los clientes nacionales? Sin nuevos modelos de sustentabilidad y asistencia externa, siempre estaremos fomentando el éxodo o el desplazamiento a otro país que tiene una realidad económica diferente, con todos los posibles efectos colaterales: discriminación, fuga de cerebros y otras preocupaciones.
Jessica Cruz ManzoLuis Carlos Ortuño BarbaFaustino Sergio Villafuerte PalaviciniIván Áraoz BaltazarMarifer Quintanilla Montalvo
Salomón González ArellanoNora Morales Zaragoza
Ernesto Joel Espinosa Santamaria