La Traducción Audiovisual Didáctica, o TAD, puede definirse como el uso pedagógico por parte del alumnado de las diversas modalidades de Traducción Audiovisual (TAV) —subtitulación, doblaje, audiodescripción (AD), voces superpuestas, etc.— en el aprendizaje de lenguas (es decir, cuando el alumnado realiza traducciones o transcripciones para subtitulación, doblaje, etc.) como núcleo de un plan de clase o secuencia didáctica, o como tarea en sí misma. Las modalidades de TAD que se describirán en esta entrada son las que se han utilizado e investigado en mayor medida: subtitulación didáctica (SD), subtitulación para personas sordas didáctica (SpS didáctica), doblaje didáctico (DD), voces superpuestas didácticas (VSD) audiodescripción didáctica (ADD), y comentario libre didáctico (CLD). Se pueden utilizar por separado o combinadas en secuencias de varios planes de clase o tareas organizadas (y con un andamiaje apropiado, siempre que sea posible) de acuerdo con las necesidades del alumnado, nivel de competencia y grado de conocimiento de TAD. Aunque la TAD ha estado tradicionalmente vinculada al aprendizaje de lenguas extranjeras, su potencial pedagógico puede aplicarse al aprendizaje de lenguas en general (e incluso a la didáctica de la traducción), ya que los beneficios de aprendizaje pueden apreciarse independientemente de la tipología de la lengua que se esté aprendiendo (L1, L2, L3, etc.). La TAD ha demostrado ser efectiva en varios estadios educativos, desde etapas tempranas (Educación Primaria) hasta niveles universitarios. Se han observado mejoras lingüísticas en varios sentidos, como en la adquisición de vocabulario, el fomento de la conciencia intercultural, la mejora de la recepción oral, así como la producción oral y escrita, o en el desarrollo de la creatividad y las destrezas integradas (Lertola 2019). Además, el uso de la TAD también puede ayudar a cumplir otros objetivos educativos que van más allá de los objetivos lingüísticos, como incentivar la participación y motivación de los estudiantes, la activación de conocimientos previos, el translaguaging (es decir, el cambio de la L1 a la L2 y viceversa), el desarrollo de competencias digitales o la mejora de las habilidades de pensamiento superior e inferior, entre otros (Talaván, Lertola & Fernández-Costales 2024).
Noa TalavánAntonio Jesús Tinedo Rodríguez
Chaume Varela, FredericReyes Lozano, Julio de los