Si hay un uso ciertamente denostable de las nuevas tecnologías, ese es, sin duda, su uso como vehículo \npara comerciar con pornografía infantil. Un mercado creciente, en el que ya no se persigue el lucro económico \ncomo fin último, sino la mera satisfacción de los más mezquinos instintos sexuales. Una terrible práctica que roba la \ninfancia, y la inocencia, a miles de niños a nivel mundial, para satisfacer a quienes han encontrado en Internet el \nmejor aliado, y sin necesidad de renunciar a la comodidad y el anonimato que les brindan sus propios hogares. El \nDerecho penal, tanto nacional como internacional, es evidente, tiene ante sí un gran reto
Martha Milena Bernal CanoAndrea Villa López