Kristhel Leonela Coronel SánchezRichard López Mendoza
Introducción: La válvula aórtica bicúspide (VAB) es una cardiopatía congénita común en adultos, con una prevalencia del 1-2% en la población general y predominancia masculina. La morfología anómala de la VAB altera el flujo laminar en la aorta. Esta alteración genera estrés parietal, disfunción valvular progresiva y remodelado del ventrículo izquierdo. La complicación más grave es la insuficiencia aórtica severa (IAS) secundaria, que desencadena una sobrecarga crónica de volumen en el corazón. La sobrecarga crónica conduce a la dilatación y la disfunción miocárdica, lo que puede culminar en un fallo cardíaco agudo si no se interviene a tiempo. Caso clínico: Hombre de 33 años, previamente sano, que consultó por disnea progresiva, palpitaciones y disminución de la tolerancia al ejercicio. El examen físico detectó un soplo diastólico aórtico de grado III/VI (sugiriendo insuficiencia aórtica). El ecocardiograma reveló una válvula aórtica bicúspide (VAB) con insuficiencia aórtica severa. A pesar de una fracción de eyección (FEVI) aún conservada (54%), ya presentaba dilatación e hipertrofia excéntrica del ventrículo izquierdo. El cateterismo confirmó una repercusión hemodinámica significativa con presiones pulmonares elevadas (PSAP 55 mmHg) e índice cardíaco bajo (1.89). Intervención: siguiendo las guías ESC/EACTS 2025, se indicó el reemplazo valvular aórtico con prótesis mecánica debido a la insuficiencia aórtica severa con daño estructural ventricular. En el período postoperatorio presentó hemopericardio con taponamiento cardíaco que precipitó un fallo cardíaco agudo, la manifestación terminal del proceso de "efecto dominó" de la VAB. Fue tratado exitosamente con ventana pericárdica y drenaje. Posterior drenaje de un hematoma retroesternal, con evolución favorable, con recuperación de la función sistólica y estabilidad hemodinámica. Conclusión: La valvulopatía congénita (VAB) asintomática puede progresar silenciosamente hasta un colapso hemodinámico agudo. La intervención quirúrgica temprana (con una FEVI de 54%, en el umbral crítico), seguida de un manejo multidisciplinario de las complicaciones, fue importante para romper la cascada fisiopatológica y asegurar un pronóstico favorable, alineado con los mejores resultados de supervivencia a largo plazo reportados en la literatura.
Carlos R. KillingerJulio Manuel Lewkowicz
Daniel Gaitán RománA. Aviles-ToscanoRaquel Delgado
Marco Durán A.Paola Mendieta C.Isabel Freire B.
Marı́a Martı́nIsabel Rodrı́guezMaría PalacínEliécer Coto