Para los seres humanos crecer en sociedades muy cambiantes y versátiles se torna a veces complicado, debido a las dinámicas o ritmos de la cotidianidad propia de las regiones o contextos sociales. Ante tales circunstancias, es necesario creer emocionalmente equilibrado, puesto que permite a cualquier ser transitar senderos positivos al saber interactuar, comunicar, expresar, enfrentar situaciones y tomar decisiones. En este sentido, es importante favorecer el desarrollo socioafectivo de los niños y niñas para la adquisición de habilidades emocionales y sociales a medida que interactúan con su entorno y establecen relaciones con los demás, contribuyendo a que sean personas seguras de sí mismas, con autoestima, empatía, autocontrol sobre sus sentimientos y emociones. En efecto, los maestros, desde los inicios de la vida escolar de lo(a)s niño(a)s, deben reconocer la importancia del desarrollo socioafectivo por su importancia para crecer con la autoestima, la confianza, el autorreconocimiento, la afectividad y la comunicación, entre otros. La enseñanza y el aprendizaje no deben enfocarse o centrarse solamente en lo cognitivo, es decir, transmitir o construir conocimiento dentro de su quehacer pedagógico, sino establecer congruencia en la articulación o engranaje entre la razón y lo emocional.
María Fernanda Hernández BeltránSara García-SanzSara García-SanzUniversidad de La Sabana
Yormen Said Garay UsecheGustavo Adolfo González Roys
María Cleofe Córdoba-PalacioLeiden Liseth Márquez-RodríguezGustavo Adolfo González Roys