La obra se articula a partir de la convicción de que la comunicación debe entenderse no únicamente como transmisión de información, sino como un proceso complejo de construcción simbólica, producción de sentidos y mediación cultural. Los capítulos que conforman este libro abordan diversas dimensiones de dicho proceso, desde el papel de las narrativas audiovisuales en la sostenibilidad socioambiental hasta las implicancias de la cultura corporativa en entornos digitales, pasando por la pertinencia del silencio en las estrategias de relaciones públicas o el impacto de la ciencia de datos en la toma de decisiones comunicacionales. Cada contribución ha sido concebida bajo un esquema académico que combina la exposición teórica, el análisis crítico y, en varios casos, la presentación de estudios de caso o experiencias aplicadas. Este diseño permite que el texto se consolide como material de referencia para investigadores y especialistas interesados en el estudio de la comunicación en el siglo XXI.