La equidad educativa y la calidad son dos principios indisociables. Son ambas inherentes ya que una se asienta en la otra o viceversa. Por lo tanto, un Sistema Educativo que aspire a la excelencia debe arbitrar un conjunto de medidas coherentes entre sí y coordinadas, siempre orientadas a mejorar los resultados académicos y escolares del alumnado. Lograr que toda la ciudadanía pueda recibir una educación y una formación de calidad, sin que ese bien quede limitado únicamente a algunas personas o sectores sociales, resulta una finalidad prioritaria.
Małgorzata SpychałaLeonor Sagermann BustinzaJustyna Hadaś
Rosa María Vázquez RecioGuadalupe Calvo-GarcíaTeresa García Gómez