La actividad física (AF), mediante movimientos intencionales que implican gasto energético, mejora la movilidad, fuerza y habilidades motoras en niños. En el Síndrome de Down, una alteración genética que afecta el desarrollo físico y motor, el ejercicio es clave para potenciar el desarrollo motor, así como el bienestar emocional y social de los niños afectados. El objetivo de la investigación fue analizar la relación entre la actividad física y la motricidad en niños con síndrome de Down. La metodología aplicará una revisión sistemática siguiendo el protocolo PRISMA, utilizando bases de datos como Latindex, Redalyc, Dialnet y Scielo, con búsquedas en Google Académico, en español e inglés, durante los últimos cinco años, y con criterios de inclusión y exclusión predefinidos. Los resultados sistematizan cómo la actividad física mejora motricidad, fuerza muscular, desarrollo cognitivo y social en niños con síndrome de Down, promoviendo independencia y seguridad en actividades diarias. De este modo, se concluye que es necesario incrementar su confianza personal y promover su integración social con otros niños, evitando la exclusión. Además, es posible, que los niños con este déficit puedan desarrollar algunas actividades tanto sencillas como complejas con ayuda de especialistas en el área.
Luis Sebastián Medina-UndaLuis Fernando Xavier Núñez Sotomayor
A.M. Silva-OrtizJosé M. GamonalesLuisa Gámez-CalvoJesús Muñoz-Jiménez
Haret Patricio Palacios ZabalaHaret Patricio Palacios Zabala