El tejedor de Segovia es la fascinante aportación alarconiana al subgénero “comedia de bandoleros” que, inaugurado por Lope de Vega, se caracteriza por tramas movidas con acciones sorprendentes. La comedia de bandoleros de Alarcón se halla magníficamente construida: con muchas acciones, más incorporación de suspense y provocación a la admiratio. Contiene varias especificidades, como una fábula secundaria muy disminuida, la ausencia del característico binomio protagonista-criado, la construcción de supuestos pares asimétricos: Pedro Alonso-Garcerán, Conde-Teodora, Conde-Ana y Garcerán-Ana. Y un protagonista, Pedro Alonso, que si bien se adecua a ciertos elementos del tipo “bandolero”, contraviene varios otros: por ejemplo, no se arrepiente de sus actividades delictivas, aunque tampoco realiza actos facinerosos graves; sus venganzas resultan justificadas y honorables, y lleva a cabo junto con su gente —tan socialmente degradada— más Garcerán, una alta hazaña militar: la defensa del reino, asunto que tiene sus implicaciones ideológicas. Alarcón formula una historia intensa e interesante, con personajes complejos. Asimismo, cuida la versificación, a la que hace cumplir funciones varias. De esta manera, asegura la atrayente y significativa espectacularidad para la puesta en escena.
Carmen Olga BrenesJuan Ruiz de Alarcón