El rápido desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA) está transformando la educación al permitir experiencias de aprendizaje personalizadas, mejorando la eficiencia mediante la automatización de tareas y preparando a los estudiantes para un entorno digital cambiante. Este ensayo analiza cómo la IA se integra en los procesos de enseñanza y aprendizaje, teniendo en cuenta sus beneficios y los desafíos éticos que surgen de su implementación. Entre sus principales ventajas se encuentra la identificación temprana de dificultades académicas, la personalización del contenido según las necesidades individuales y la optimización de la labor docente al automatizar tareas administrativas. Sin embargo, un uso inapropiado de la IA podría generar dependencia tecnológica, afectar la originalidad de los trabajos académicos, aumentar el riesgo de sesgos algorítmicos y comprometer la privacidad de los datos de los estudiantes. También se advierte sobre la posible reducción de la interacción humana, fundamental para el desarrollo de habilidades socioemocionales. Concluyéndose que, el verdadero desafío radica en integrar la IA en la educación de manera ética y responsable, asegurando que complemente la labor docente, fomente el desarrollo del pensamiento crítico y la creatividad, y preserve la esencia humana del proceso educativo, garantizando un equilibrio entre el avance tecnológico y el aprendizaje genuino e inclusivo.
Chávez-Martínez, OmarRagacini, Leonardo Adriano
Omar Chávez-MartínezLeonardo Adriano Ragacini
Jhadson Silva LeonelCamila Ferreira Silva LeonelJonas BykSilvânia da Conceição Furtado