Este artículo explora el concepto de educación patrimonial como un territorio de frontera, un límite difuso que permite la transgresión y la aventura en la aplicación de acciones educativas en torno a los bienes culturales, ya sean materiales o inmateriales. El espacio liminar de la educación en torno al acervo cultural habilita la subversión y la interpretación del currículo, al tiempo que da cabida a la transdisciplina/interdisciplina como un activo fundamental para el éxito de los proyectos de innovación en educación patrimonial. Entre los terrenos expuestos con más claridad, se hace referencia a la intuición educativa como guía en el proceso de diseño de las acciones o a la propia voluntad del educador, en un fiero compromiso por sostener su posición central en todo el proceso de enseñanza-aprendizaje. Así mismo, se transita por el aprendizaje y servicio, las metodologías artísticas, la investigación basada en las artes como algunas de las herramientas metodológicas más apropiadas para desenvolverse en el vasto y difuso territorio patrimonial, o para abordar patrimonios controvertidos. Todos estos aspectos aparecen brevemente ejemplificados a través de proyectos de excelencia educativa en el campo de la educación en torno al patrimonio.
José Ignacio Menéndez SanturioJavier Fernández‐Río
José Ignacio Menéndez SanturioJavier Fernández‐Río
Nieves Martín BermúdezAna María López Medialdea