Existe un cierto status quaestionis en filosofía que suele presentar la filosofía analítica y la fenomenología hermenéutica como opuestas. Sin embargo, hace algunas décadas las interpretaciones neo-pragmatistas de Wittgenstein han abierto la posibilidad de un encuentro con la hermenéutica de Gadamer. Como es sabido, Gadamer leyó a Wittgenstein tras la publicación de Verdad y Método en 1960 y encontró ideas que le eran familiares. Podemos advertir estas coincidencias, por ejemplo, cuando Gadamer se refiere a lo que es propiamente hermenéutico: practicar una crítica del lenguaje para reconducir las cuestiones metafísicas a la constitución lingüística de nuestro ser en el mundo. O cuando Gadamer entiende la hermenéutica como interpretación, y la relaciona al comportamiento práctico del hombre en el mundo, lo que comparte con Wittgenstein la idea de que el sentido del lenguaje está marcado por usos sociales. Nuestro propósito es, en consecuencia, presentar una reflexión sobre las coincidencias y distancias entre ambos pensadores.