Una de las facetas destacables de la Guerra Civil Española (1936-1939) fue la aportación de voluntarios extranjeros procedentes de más de 50 países, organizados dentro del bando republicano en las Brigadas Internacionales. Si bien existen datos sobre la mayoría de los participantes en estas brigadas, especialmente europeos y angloamericanos, los relativos a los voluntarios árabes son escasos. Indican en particular que estos voluntarios árabes fueron víctimas de prejuicios vinculados a la figura del "moro", refiriéndose a los "moros", tropas regulares de origen marroquí a las órdenes de Francisco Franco. Sin embargo, las cifras aportadas por diversos autores varían entre 700 y 1000 voluntarios árabes, entre ellos 500 argelinos. Estos combatientes estaban impulsados por un espíritu internacionalista (la mayoría de ellos provenían de movimientos y partidos de izquierda europeos y locales) y estaban convencidos de que su lucha contra las fuerzas fascistas en España estaba ligada al ideal de independencia de sus países entonces bajo dominación francesa o inglesa.