En la configuración de la identidad nacional española el juego entre Oriente y Occidente tiene un papel sustancialmente más relevante que en otras regiones europeas. Durante el siglo xix, con el auge del Romanticismo y la moda oriental, el gremio arabista se esforzó en rescatar y situar el pasado musulmán de la Península en algún lugar cómodo de la ficción fundacional de la nación española. Lejos de ponerse de acuerdo, los arabistas dialogaron con el mito romántico incluyendo y excluyendo el pasado andalusí de sus narrativas nacionales, ligadas estrechamente con un proyecto político determinado. Este es el caso de Francisco Javier Simonet, a través del cual se pueden analizar estos discursos tanto en su vertiente liberal como en su vertiente tradicionalista. Centrándonos en sus textos escritos en torno a la Guerra de África (1859-1860), se pretenden aportar unas cuantas consideraciones entre la vinculación del arabismo y la creación de un discurso de la nación imperial.