Como subrayaba Frank Pierce, el corpus de la épica del siglo XVIII es escaso si se compara con los 150 poemas del siglo anterior (1968: 340-369). La cuestión es por qué. Por ello, este trabajo reconstruye los momentos en que se reactivó el género y las razones que movieron a su promoción, reorganiza los testimonios de que la épica es capaz de metamorfosearse conforme a los parámetros de la Ilustración y, en el marco del sistema literario contemporáneo, explora las razones por las que, pese al prestigio que aún se le reconoce, pese a ser considerada una posible vía de renovación poética y pese a las expresas defensas y patrocinios, el género no fraguó.
Clara MaríasMaría del Rosario Martínez Navarro