El Derecho de la competencia y la protección de los derechos fundamentales han sido especialidades jurídicas claramente separadas. Pero hoy la gravedad de las sanciones impuestas por infracciones a la competencia ha reforzado su carácter penal, y por ende la necesidad de salvaguardar los derechos de defensa de los sancionados. Además, la aplicación del Derecho de la competencia está cada vez más judicializado. Por ello resulta necesario el estudio conjunto de ambas especialidades. Las autoridades de competencia afirman a veces que la creciente invocación de los derechos fundamentales pone en peligro la eficaz persecución de las prácticas restrictivas de la competencia. Creemos, que es un falso dilema: la adecuada protección de los derechos fundamentales legítima tanto la actuación de las de las autoridades de competencia como el funcionamiento del sistema, y lo hace, por lo tanto, más eficaz.
Emilio Vieira Jiménez-Ontiveros