La irrupción de la inteligencia artificial, aunque no es nueva y se lleva aplicando en las redacciones de los medios al menos desde 2014, ha experimentado un gran crecimiento desde la comercialización de sistemas como ChatGPT, a partir de finales de 2022. Este incremento en la producción de contenidos y entrenamiento de sistemas de inteligencia artificial mediante el uso masivo de datos ajenos ha provocado que se hayan planteado cuestiones muy serias acerca de hasta qué punto la actual legislación de propiedad intelectual será capaz de dar respuesta a los nuevos retos. Los medios, y en menor medida los profesionales, han usado tres instrumentos legales para hacer frente a esos desafíos: la reforma de las leyes, y la aprobación de una Directiva Europea sobre inteligencia artificial; acudir a los tribunales; y negociar con las grandes compañías involucradas en el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial, como OpenAI.
Leonidas RojasLorena Castellanos