Pocas materias tan difíciles como la imprudencia penal en materia médica. Aun contando con un corpus jurisprudencial muy amplio, no es sencillo extraer conclusiones claras de una masa de resoluciones caracterizada por su dispersión y densidad conceptuales. En este trabajo se intentará una labor de síntesis tomando como guía la teoría general de delito. Es entonces cuando, al disponer de un marco teórico bien trabado, encontramos principios generales que permitan afrontar con un mínimo de seguridad los problemas prácticos más frecuentes. La adecuada inteligencia del deber de cuidado, materializado en la lex artis ad hoc, así como la racional interpretación de los informes periciales proporcionan las claves para resolver cuestiones jurídicas aparentemente muy complejas, máxime ante los retos de la reciente epidemia global por coronavirus.