La inmunosenescencia, o remodelación de la inmunidad asociada a la edad, justifica que las vacunas se extiendan a las personas adultas mayores y ancianas. Para que una vacuna sea recomendable, debe ser efectiva, rentable y segura; la enfermedad que trata de prevenir debe implicar un problema de salud pública, y su implementación no debe suponer impedimentos éticos ni repercutir negativamente sobre las demás. Estos requisitos los cumplen, en mayor o menor escala y con algunos matices, las vacunas contra la COVID-19, la gripe, el herpes zoster, el neumococo y el tétanos-difteria.
Zoila Edith Hernández-ZamoraYamilet Ehrenzweig-SánchezLiliana Yépez-Olvera
Ana Laura Carrillo-CervantesVanessa Aracely Patiño-ValdésAlejandrina Cerda-de la Fuente
Alma Cossette Guadarrama MuñozKenya Hernández Vinalay