Federico José Saracho LópezPaola Jiménez de León
El neoliberalismo ha rearticulado y producido nuevos espacios para garantizar su reproducción. Tal es el caso de la zona transfronteriza entre Ciudad Juárez y El Paso, donde converge la división entre México y Estados Unidos con los procesos de integración comercial a partir del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (ahora T-MEC). A través del desarrollo de infraestructuras y marcos institucionales políticos y normativos, ambas ciudades profundizaron su interconexión económica, fortaleciendo la industria maquiladora del lado sur de la frontera y el desarrollo de la economía de servicios del lado norte. Ello exacerbó la brecha en los niveles de ingreso entre ambas ciudades. A la par, se distanciaron mediante dispositivos de securitización, los cuales concentraron los flujos migratorios irregulares, los grupos del narcotráfico y las expresiones de violencia del lado mexicano, al tiempo que se experimentó una pasificación relativa en El Paso. Así, esta zona conurbada presenta dinámicas de homogenización/fragmentación en la producción de sus espacios, esenciales para el sostén de la integración neoliberal regional. En este trabajo pretendemos ilustrar como el espacio, la frontera y la macro región de América del Norte se entrelazan para asentar el desarrollo desigual entre ambas ciudades.