Los vínculos construidos por la poética de Ricardo Piglia con la figura, trayectoria y obra de William Hudson recorren distintas etapas, diferentes variaciones. Respecto a Hudson, resulta decisiva para Piglia la valoración que Ezequiel Martínez Estrada hace de la obra y trayectoria de Hudson. Ello se detecta desde los años de formación del joven escritor Piglia, durante la década de 1950. Luego, durante las décadas de 1960 y 1970, el gradual y radical posicionamiento teórico y político-literario de Piglia lo llevará a considerar en algún momento la figura de Hudson como la de un extranjero de notable obra, pero en definitiva exótico y que permanece en una mirada colonizada respecto a la cultura argentina. Finalmente, Piglia revaloriza al Hudson lector y escritor, clave para las literaturas y culturas argentina y anglosajona, quien también es un crítico radical del capitalismo. Este ensayo interroga los matices de esos diferentes momentos.