Los autores greco-romanos son los primeros en señalar la romanización y su consiguiente latinización de núcleos urbanos situados, unos en el Ager o zona meridional y otros en la zona media, abiertos a las influencias procedentes de Tarraco y Caesaraugusta. Como resultado de ello, debió de producirse el nacimiento de una variante románica, estrechamente emparentada con la variante aragonesa, especialmente en el Centro-Este, donde surgirá el linaje de los Semenones, que daría lugar al reino de Navarra en la persona de Sancho Garcés I (902-925). Con el correr de los siglos la sociedad medieval navarra se fue haciendo plurilingüe y culturalmente heterogénea, si bien el elemento euskérico siguió siendo el caracterizador de la población rústica, acaso más arcaizante, de buena parte del reino.
Javier Martínez de AguirreClara Fernández-Ladreda Aguadé
José María Lacarra y de Miguel