Es corriente encontrar libros y artículos que afirman la existencia de cinematografías regionales, por ejemplo, la vasca o la catalana, y precisamente Cataluña y el País Vasco han promovido y, en parte, reivindicado, la creación de un cine propio. Sin embargo, en muchas de las diecisiete comunidades autónomas de España no parece haber nacido una cinematografía propia o, por lo menos, no se ha identificado como tal. Es el caso, por ejemplo, de Castilla y León, región que ha desempeñado un papel importante en la historia de España. Nuestro estudio se propone, por consiguiente, cuestionar los criterios utilizados para determinar las características de una producción autonómica: por ejemplo, ¿se usan los mismos criterios para definir el cine vasco y el cine catalán?, ¿las películas consideradas como vascas o catalanas tienen que responder a una o a varias exigencias?, ¿cuál es el papel del Estado autonómico? En el caso de Cataluña y el País Vasco, el fuerte sentimiento nacional por parte de la población podría ser un elemento decisivo para crear una cinematografía propia: ¿este sentimiento puede encontrarse también en Castilla y León? Finalmente, aunque Castilla y León no ha desarrollado un discurso reivindicativo acerca de su cine, si utilizamos los criterios que sirven para definir el cine vasco o el catalán, ¿no será posible determinar que existe también un cine castellano o castellano-leonés?