La pandemia de COVID-19 ha tenido efectos catastróficos en numerosas vidas y en los esfuerzos por alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible; de hecho, en 2021 había 77 millones más de personas en situación de pobreza extrema que en 2019. La emergencia climática supone una amenaza para la vida y los medios de subsistencia de muchas más personas y generaciones futuras, mientras que la inestabilidad aumenta en todo el planeta. La única opción que tiene el mundo para responder a estas crisis interrelacionadas es la cooperación internacional.