La complejidad humana es el vínculo que establece un conector dialógico entre la sociedad, la naturaleza y la organización de la vida, a través del accionar no lineal de la ciencia; bajo esta perspectiva, lo humano se encuentra en el centro y en la periferia del entramado del saber vivir, lo cual significa que la recursividad siempre se mueve en el discurso y en sus prácticas, en relación con las formas en que la naturaleza afecta el entorno y el contorno de las unidades de significación de la organización, en cualquiera de sus niveles de comprensión y cognición en la construcción de sistemas de bucles, que posibilitan estar en la representación, el estar presente en diferentes escalas de tiempo.
Julian López GarcíaMaría Begoña De Isusi