Este capítulo analiza la estructura organizacional de la contratación pública en el Perú y las reformas emprendidas en 2016. Examina cómo estas reformas prevén encaminar la agenda de contrataciones hacia una mayor eficiencia y relación calidad-precio. Además, evalúa los mecanismos utilizados por el Organismo Supervisor de las Contrataciones del Estado (OSCE) y Perú Compras (PC) para coordinar el elevado número de entidades contratantes y garantizar la comunicación con estas entidades, y entre ellas, a nivel nacional y subnacional. Por último, el capítulo examina los pros y los contras del cambio fundamental en la estructura peruana de contratación y presenta argumentos para una mayor reorganización de las plataformas clave dentro del sistema.