INNOVACIÓN UNIVERSITARIAUno de los mayores desafíos contemporáneos de las universidades en América Latina es la tarea de recuperar integralmente una función que se encuentra en la génesis de este tipo de instituciones en nuestra cultura occidental: la gestión de los conocimientos sociales.La universidad, desde sus orígenes, es una institución de características muy particulares, pues combina tareas de generación, asimilación y difusión de conocimientos sociales, en un contexto de autonomía respecto de los poderes civiles, religiosos o militares, y su financiamiento se apoya en el prestigio e influencia de sus integrantes.Dicho prestigio e influencia han estado sujetos a fluctuaciones a lo largo de los siglos, pero se puede afirmar que la universidad ha sido una interfaz activa entre los conocimientos -importados, producidos o captados-de diversos orígenes y sus aplicaciones sociales en ámbitos tan diversos como la producción, el derecho, la política, las especialidades de la ingeniería y muchas otras.Sin embargo, la forma en que se transfiere o se produce la aplicación de conocimientos varía mucho más que el sentido final (o abstracto) de la actividad universitaria.La gestión disciplinaria cambia profundamente en los últimos treinta años (quizás la Bay-Dole Act de principios de los 80 en USA, marca un hito visible de dicho cambio), con la irrupción de los criterios de mercado en la actividad universitaria.En el caso de las Facultades de
Emma Yolanda Mendoza VargasJhon Alejandro Boza ValleByron Oviedo