Blanchard GiménezMaría Dolores Muzás RubioMaría Estíbaliz Muzás Rubio
Este artículo plantea que la innovación educativa es el resultado de un proceso sistemático que incide en todo el quehacer escolar. La innovación permite, cuando todo el profesorado está implicado, que toda la organización aprenda de su propia experiencia y que, por tanto, se vaya haciendo más efectiva en cuanto a la mejora de los procesos de aprendizaje de sus alumnos. Porque este es el objetivo final y primordial de todo proceso innovador en el ámbito educativo: superar la educación basada en la enseñanza o transmisión de contenidos y asumir una educación basada en el aprendizaje de los alumnos. Este modelo educativo se caracteriza por asumir el conocimiento vinculado con la vida y la realidad de los estudiantes y se empeña en desarrollar metodologías que incentiven la participación activa de estos en la construcción del conocimiento. Para ello, es muy importante que los profesores sepan asumir el papel de guías o mediadores y que estén dispuestos a actuar juntos en el desarrollo de las acciones innovadoras. En una sociedad que está en perpetuo cambio, la educación no puede continuar con estructuras y modos del pasado si quiere servir al ciudadano del futuro. La innovación comienza identificando situaciones problemáticas, necesidades sentidas por el profesorado, para entonces construir algo nuevo, distinto. No podemos trabajar con metodologías ya caducas si no queremos dejar a nuestros alumnos indefensos ante la nueva sociedad en la que tienen que vivir. El profesorado, trabajando juntos con una actitud reflexiva, es capaz de innovar y de implicar a todo el centro en su experiencia innovadora, de modo que la institución educativa pueda seguir creciendo y dando respuestas a sus alumnos y a la sociedad.
Blanchard GiménezMaría Dolores Muzás RubioMaría Estíbaliz Muzás Rubio
Chirinos, RogerChirinos, RonnyRodríguez, JanethMarcano, VanesaChirinos, Ybis
Chirinos, RogerChirinos, RonnyRodríguez, JanethMarcano, VanesaChirinos, Ybis