Una idea central del Patrimonio Mundial es asegurar que los lugares más emblemáticos y valiosos para la humanidad sobrevivan a todas las crisis y se conserven a través de las generaciones. Hoy en día nos enfrentamos a lo que quizá sea nuestro mayor desafío, una crisis medioambiental sin precedentes en la historia de la humanidad, y en su centro está el cambio climático.