Miguel Rigoberto Sanchez Garcia
Este artículo propone que la experiencia de Chile demuestra que los dueños del capital (nacionales o internacionales) no han dudado y no dudarán en utilizar la violencia extrema para imponer un modelo de desarrollo capitalista diseñado para satisfacer las necesidades del capital: las máximas ganancias. Mediante un examen de dos períodos de tiempo, este artículo ofrece ejemplos de los vínculos entre la violencia organizada de la creación y desarrollo de traumas físicos y psicológicos. El análisis establece conexiones entre la violencia de la dictadura de Pinochet y la represión contemporánea utilizada para facilitar la extracción de madera del territorio tradicional mapuche. El artículo muestra cómo la violencia, que fue clave en la imposición del neoliberalismo, después del golpe de Estado de 1973, se mantiene hoy. Las empresas forestales privatizadas y vendidas por Pinochet a la élite, continúan dependiendo del uso de las fuerzas estatales y tácticas represivas de la era de Pinochet para acumular ganancias. Concluye señalando la necesidad de una investigación académica sobre el trauma de las víctimas actuales de la violencia política .
Paula Ceballos-VásquezFelipe Espinoza-ArruéJosé Solorza-AburtoConnie Salgado-VergaraNatali Almuna-AlfaroAmanda González-AndradeDerby Muñoz Rojas
Diana P. Medina MezaJuan Camilo Martínez SalgadoJuan Carlos Suárez RodrígezLuis Javier Castro NaranjoYina Yuliza Muriel PereaMarta Nelly Obando
Victória Grassi BonamigoFernanda Broering Gomes TorresRafaela Gessner LourençoMárcia Regina Cubas
María-Jesús CavaSofía BuelgaLaura Carrascosa