El tema que nos convoca presenta diversas aristas y abre infinitas posibilidades de abordaje. Por ello he considerado necesario realizar previamente una breve explicacion sobre las cuestiones que intentare abordar En primer lugar tratare de explicar la posicion o espacio ocupado por la victima en el derecho penal y en la criminologia, haciendo referencia a la victima en sentido generico, sin importar la situacion que lo ubica en ese lugar. En segundo termino tratare de definir que concepto de institucion es necesario utilizar para desentranar el tema que nos convoca. Luego me referire al problema que plantea la existencia de una norma injusta y si esto constituye violencia institucional, y por ultimo hare referencia a una concepcion critica de tratamiento en las instituciones penitenciarias y dentro de ese marco el papel desempenado por los profesionales de otras disciplina ajenas al derecho, especialmente los psicologos. Adentrandonos en la primera cuestion debemos senalar que la gran codificacion del derecho penal en la Edad Media, impulsada por el Emperador Carlos V, en 1532, concibio la persecusion penal como un deber del estado, dejando de ser una cuestion privada de la victima. Este pensamiento, que significo un avance en el derecho penal, con el transcurso del tiempo llevo a ver en la accion punible solo la lesion del Derecho del Estado, y en el derecho y el proceso penal solo una tarea de pacificacion entre el Estado y los violadores del derecho, olvidandose,casi por completo de la lesion de la victima y la pacificacion entre el autor y aquella. Hacia fines del siglo pasado, con el surgimiento de la biologia criminal, de corte lombrosiano, y a principios de este siglo, con la psicopatologia de Kurt Schneider se destaco sobre todo la causacion del hecho por el autor, asimilando delincuencia a enfermedad, pasando de un derecho penal de hecho, a un derecho penal de autor, basado en la nocion de peligrosidad, quedando la victima del hecho en un plano secundario. Con la aparicion del interaccionismo simbolico, se concibio al delito como un proceso de interaccion entre victima y autor, iniciandose asi una serie de investigaciones, siendo las principales conclusiones de las mismas las siguientes:al proceso penal formal y al castigo del autor se le asigna una mayor importancia que a la situacion de la victima.Se estigmatiza al autor por medio de la pena, lo que dificulta su reinsercion social, quedando a cargo del Estado los gastos de aplicacion de la pena, sin embargo el dano que la victima ha sufrido por el hecho punible queda casi siempre sin indemnizar, sin formar parte de la cuestion penal.