Pedro María Fernández Barbadillo
La mayoría de los países de América elige a sus presidentes en sistemas electorales que establecen una segunda vuelta entre los dos candidatos más votados si ninguno obtiene en la primera el 50% u otra mayoría cualificada. La doble vuelta se estableció por primera vez en 1949 y desde 1979 se ha extendido por el continente. Sólo cinco países de habla española, más Estados Unidos, mantienen la única vuelta. Se disponen ya de suficientes pruebas y datos para preguntarse si la doble vuelta ha beneficiado la democracia y la institucionalidad de los países que la han incorporado a sus Constituciones.